Recuerdos de Humo

Hace poco leí “Ciudades de Papel”, un libro de John Green, famoso escritor juvenil. Personalmente este libro me ha gustado más que su popular obra “Bajo la Misma Estrella”, ya que habla de temas más personales y universales en comparación con la perspectiva de la muerte, sentimiento con el que la mayoría de los lectores no podemos sentirnos identificados.

En uno de los fragmentos que más me hizo reflexionar, el autor describe el sentimiento de abandono. El protagonista se encontraba frente a su taquilla del instituto por última vez en su vida, recogiendo recuerdos acumulados mezclados entre porquería. Puede que la versión española no sea tan dramática, ya que no en todos los institutos hay taquillas, pero sí que hemos experimentado la sensación de superar una etapa y de darnos cuenta en ese momento de lo que esos años han significado para nosotros. Puede que nunca más vayamos a sentir esa nostalgia anticipada o nunca de forma tan intensa, tal vez al ser la primera vez, tal vez porque en la adolescencia los sentimientos están a flor de piel. Duele darse cuenta de que nos hacemos mayores, de que las posibilidades se transforman en oportunidades potenciales desperdiciadas y pasan a formar parte de recuerdos etéreos que probablemente superen a lo realmente acontecido en sí.

escanear0001

Desbordado por los sentimientos se encontraba nuestro protagonista, que finalmente decide que todo aquello no merece la pena y después de salvar una fotografía destina todo lo demás al cubo de la basura y en un arranque de despecho sale corriendo alejándose del instituto, de su taquilla, de la basura o de sus recuerdos. Y en algún momento mientras corría descubrió lo bien que se siente al alejarse de todo, en saber que ya no tienes la necesidad de volver y puedes mirar más allá del horizonte buscando nuevas posibilidades que transformar en oportunidades potenciales, convirtiendo este proceso en una especie de analgésico espiritual para olvidar que es el tiempo el que dicta tu vida y no tú. Huir autoconvenciéndote de que no son ellos (los recuerdos) los que te dejan a ti, sino tú el que los abandona a ellos y decide seguir adelante.

Él (nuestro personaje) no se plantea que habrá un momento en el que no podrá seguir corriendo, que los pensamientos viajan más rápido que el viento, que los recuerdos son de humo y que no puedes huir de algo etéreo. Entonces te quedas tú solo con tu nostalgia y una sensación de haber perdido de antemano una guerra que no podías ganar.

Texto e imagen por Clara Raposo.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s